porceSolo el 10% de los autónomos que solicitaron el paro en Canarias el año pasado consiguió cobrarlo sin inconvenientes. De las 388 peticiones registradas a lo largo de 2012, 42 se resolvieron favorablemente; las 346 restantes fueron denegadas, según datos de la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA).

La dificultad para demostrar las pérdidas es la principal causa por la que se deniegan estas solicitudes. “El autónomo tiene que demostrar que ha tenido pérdidas del 30% en el último año o del 20% en los dos últimos años si quiere cobrar la prestación y esto es muy complicado porque son trabajadores que no están obligados a llevar una contabilidad, y mucho menos aquellos que cotizan por módulos”, explica César García, secretario general de UPTA en Canarias.

Desde 2010 los trabajadores por cuenta propia cuentan con sistema específico de protección por cese de actividad que les da la opción de cotizar un plus –un cargo máximo de aproximadamente diez euros al mes que se suma a su base de cotización a la Seguridad Social– para recibir subsidio por desempleo.

La decisión de aprobar o denegar el cobro de esta prestación depende directamente de las mutuas de accidentes de trabajo y accidente profesional. “Son ellos quienes establecen unos criterios farragosos para acceder al subsidio”, apunta García. Por eso desde UPTA se reclama una representación de este colectivo dentro de los consejos de administración de las mutuas “como la hay de otros gremios”.

La Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA) señala en un informe que siete de cada diez denegaciones (74,7% de los casos) se producen por no estar los solicitantes al corriente en las cuotas a la Seguridad Social. Otro 13% de las negativas se debe a no tener cubierto el periodo mínimo de cotización, y el 2,3% de los casos restantes, por no acreditar correctamente el cese.

Menos altas
La población ocupada en Canarias es de 739.700 personas, de las cuales 105.518 son autónomos, según la Encuesta de Población Activa (EPA) de julio. Entre 2010 y 2012 se dieron de alta para cotizar por cese de actividad 30.600 autónomos en el Archipiélago, es decir, el 29% de este sector. “Las Islas son la comunidad autónoma con mayor porcentaje de trabajadores cotizando por esta prestación”, afirman desde UPTA.

Sin embargo, “en el primer semestre de 2013 solo se contabilizaron 216 nuevas altas, lo que quiere decir que el crecimiento ha sido en este periodo de un 0,14%, mientras que antes el ritmo de afiliación a este plus era de un 30%”, asegura César García.

porceComo contraste a estas nuevas altas, durante el primer semestre de este año se registraron en las Islas 204 peticiones de autónomos que quieren cobrar la prestación por desempleo al tener que dejar su actividad profesional. De ese total, 27 han sido resueltas favorablemente; 130 denegadas; 13 han sido desistidas y 34 están pendientes de resolver. En el conjunto del país las denegaciones ascendieron a 2.489, de las 4.017 peticiones presentadas (un 61% de negativas).

“Nadie va a cesar en su actividad para cobrar 600 euros durante doce meses que es el máximo de dinero y tiempo al que pueden acogerse los autónomos cuando cobran el paro. Cuando lo solicita es porque lo necesitan de verdad”, comenta García. En esta misma línea, el presidente de ATA, Lorenzo Amor, señala que este colectivo atraviesa “grandes dificultades de liquides” y que quien solicita este subsidio “lo hacen porque han tenido que cerrar sus negocios por falta de actividad”.

Las asociaciones de autónomos exigen que se modifique el criterio por el cual se aprueba la concesión de estas prestaciones y que se modifique por ley contando con su colaboración. “Se pueden buscar otras vías más allá de la mera argumentación de pérdidas y estudiar caso por caso todas las peticiones porque, aunque es un trabajo duro, las mutuas se están llevando un dinero a través de está prestación que no lo están usando para pagar a los autónomos”, señala García.

El gremio se queja de la decepción que ha supuesto lograr este derecho tras luchar por otras mejoras como el Estatuto del Trabajador Autónomo y otras ventajas que “más o menos” están equiparadas con el Régimen General de la Seguridad Social.

“No es de extrañar, por tanto, que cuando los autónomos se dan cuenta de que no es seguro que vayan a cobrar el día de mañana lo que están pagando ahora opten por dejar de cotizar para esta prestación”, sostiene el secretario general de UPTA en el Archipiélago, César García.

Noticia procedente de La Opinon.es