Casi 13.000 millones de euros en obligaciones pendientes de pago -es decir, lo que el sector público adeuda al privado- son los que acumulan ya en los nueve primeros meses del año los Gobiernos regionales, según la información facilitada por el Ministerio de Hacienda sobre la liquidez de las comunidades autónomas hasta septiembre. En concreto, 12.988 millones en deudas reconocidas a los proveedores, tal y como refleja el último resumen de ejecución presupuestaria mensual de las CCAA.

Supera incluso la cifra de 11.000 millones de euros que se venía calculando. Hasta ahora, se hablaba de un volumen de morosidad de las Administraciones Públicas de esa cuantía donde estarían lincluidos los 5.510 millones que reclamó esta semana la federación de autónomos ATA, acumulados sólo entre enero y septiembre pasados.

De hecho, el peso de las deudas de las autonomías con sus proveedores es tal que el FLA de 2013 nace con una dotación de 23.000 millones, es decir, 10.000 millones más que el dispuesto este año, lo que da idea de la magnitud de los pagos pendientes.

Ahora es Hacienda la que pone cifras a las obligaciones pendientes de pago de las CCAA hasta septiembre: 12.988 millones de euros. Una cifra que, con ser abultada, es 5.816 millones menor que en el pasado ejercicio, “debido tanto a la reducción del pendiente de pago en términos presupuestarios como el registrado en cuentas no presupuestarias”, detalla Hacienda en su web.

En realidad, esa relevante rebaja en el importe de las facturas impagadas se ha producido gracias a los fondos que llegaron a autonomías y municipios con el Plan de Pago a Proveedores, que inyectó casi 18.000 millones a las CCAA. Una práctica ésta -guardar facturas para consolidarlas en el ejercicio siguiente y maquillar las difíciles cuentas que deben presentar a fin de año al ministro Cristóbal Montoro- que los autónomos y patronales sanitarias vienen denunciando hace semanas.

Ranking de no pagadoras
Por comunidades -y a falta de conocer el cierre de ejecución presupuestaria del ejercicio completo, que puede variar la foto fija que arrojan los tres primeros trimestres-, Castilla-La Mancha, Cataluña y Madrid son las que mejor nota sacan en su puesta al día con proveedores. En los dos primeros casos, los números rojos han disminuido en más de 1.500 millones, mientras que, en el tercero, las facturas pendientes se han recortado en 1.237 millones. Justo lo contrario que Comunidad Valenciana y Murcia, a las que ni los salvavidas financieros del Plan de Proveedores, ni tan siquiera el FLA, las ha librado de incrementar sus deudas en 619,71 y 110,99 millones.

No es nuevo que las 17 autonomías tienen dificultades para pagar su abultada deuda y para cumplir el déficit del 1,5% que Hacienda les ha marcado como línea roja para este año. Lo que sí es novedad es que, según los últimos datos de Hacienda, los Gobiernos regionales también se las ven y se las desean para cobrar lo que les adeudan las empresas y familias. En efecto, así como el importe de las facturas impagadas ha caído en cerca de 6.000 millones hasta septiembre, los derechos pendientes de cobro por parte de las CCAA “han aumentado en el primer semestre en 3.096,23 millones”, detalla Hacienda en su web.

En total, las autonomías aún no han sido capaces de cobrar 5.875,25 millones en derechos pendientes en el ejercicio 2012, de los que 2.680,13 millones son por conceptos tributarios y 3.195,12 millones no tributarios.

Las causas que explican este repunte de la morosidad de los particulares son, fundamentalmente, el alza impositiva y las elevadas tasas de desempleo, comunes a todos los territorios. Andalucía es la región que más apuros pasa para cobrar a sus ciudadanos morosos, que le adeudan 1.275 millones hasta septiembre.

Este panorama se ensombrece al constatar la atonía de los ingresos en las Haciendas periféricas, que, según Fedea, obligará a las CCAA a realizar ajustes extra de hasta 7.000 millones el año próximo, ya que deben rebajar el déficit desde el 1,5% del PIB este año al 0,7% en 2013. Las exiguas finanzas autonómicas afrontan, asimismo, un repunte de los intereses que abonan por su deuda, que se han disparado en un 43%.

Según los últimos datos, las CCAA admiten 4.200 millones hasta septiembre, tan sólo en concepto de pago de intereses de 2012, casi la mitad de los 8.000 millones que deberán recortar en 2013 para lograr la meta de déficit.